Salpicadero de piedra en la cocina: altura, veta y cuidados
El salpicadero, o frontal de cocina, es la pared que queda entre la encimera y los armarios altos. Hacerlo en piedra natural, y mejor en la misma piedra que la encimera, es una de las formas más bonitas de vestir una cocina. Estas son las decisiones que hay que tomar.
Tres alturas posibles
Zócalo bajo
Una tira de pocos centímetros sobre la encimera (también se llama copete). Protege la unión con la pared y gasta poco material. El resto de la pared queda pintada o con azulejo. Es la opción más discreta.
Hasta los armarios altos
La piedra cubre toda la franja entre la encimera y los armarios, que es la zona que más se salpica. El frontal se lee como una continuación de la encimera.
Hasta el techo
Sin armarios altos, o con baldas abiertas, la piedra sube hasta el techo. Es el efecto más espectacular: la pared se convierte en la protagonista de la cocina. Pide tablas grandes o varias tablas del mismo bloque, y hay que decidir antes dónde caen las juntas.
La misma tabla que la encimera
Si el frontal sale de la misma tabla que la encimera, o de tablas consecutivas del mismo bloque, la veta sube de la encimera a la pared sin saltos. Es lo que hace que una cocina de piedra parezca tallada en una sola pieza.
- Se decide en el plano de despiece: dónde va cada pieza dentro de cada tabla y por dónde pasa la veta.
- Detrás de la placa se puede abrir en libro con dos tablas consecutivas, para que el dibujo quede simétrico justo en el centro. Te lo explicamos en qué es el bookmatch.
- Gasta más material: cuando la veta tiene que casar, o con bookmatch, el desperdicio es mayor.
También puedes usar una piedra distinta. Como el frontal apenas se desgasta, es el mejor sitio para un mármol delicado y muy veteado, mientras la encimera va en una piedra más dura. Lo contamos en encimera de mármol: pros y contras.
El frontal suele hacerse en 2 cm, que pesa unos 52–56 kg/m²: la pared y el sistema de fijación tienen que estar preparados para ese peso. Más detalles en la guía sobre el grosor de la encimera.
Enchufes, ventanas y otros huecos
- Decide dónde van los enchufes antes de medir. Los huecos se cortan en el taller a partir de las medidas finales, que se toman con los muebles y la encimera ya colocados.
- Un hueco cerca del borde de la pieza o de una junta es un punto débil. El marmolista te dirá dónde conviene ponerlos.
- Si quieres la veta intacta, lleva los enchufes a la parte baja de los armarios altos, a un lateral o a la propia encimera, siempre según la normativa eléctrica de tu país.
- Ventanas, campana y repisas: todo lo que interrumpe el frontal se dibuja en el plano. Una repisa estrecha de la misma piedra detrás de la placa es práctica para el aceite y la sal, y queda muy bien.
Detrás de la placa: calor y grasa
Es la zona más exigente del frontal.
- Calor: la piedra natural aguanta el calor mucho mejor que los materiales con resina, pero respeta las distancias que indique el fabricante de la placa, sobre todo con gas. Las zonas reparadas con resina, habituales en piedras con mucho cristal o muy veteadas, sufren más con el calor directo.
- Grasa: las salpicaduras de aceite pueden manchar una piedra porosa. Séllala con un producto que repela agua y grasa y repite la prueba de la gota también con aceite. Lo tienes paso a paso en cómo sellar el mármol.
- Ácidos: el tomate, el limón o el vinagre dejan marcas mates en el mármol. Límpialos al momento.
Acabados y cuidados
- Pulido: absorbe menos y se limpia con más facilidad. Es la elección habitual detrás de la placa.
- Apomazado o leather: disimulan mejor las marcas, pero retienen más la grasa. Necesitan un buen sellado.
- Limpieza: agua y jabón neutro. Evita los desengrasantes fuertes, la lejía y el amoníaco, que se comen el sellado. Más trucos en cómo limpiar el mármol.
Piedras que funcionan bien
- Mármoles con mucha veta. El frontal es el lugar ideal para un mármol con carácter. El Calacatta Viola, tiene un fondo blanco con vetas en burdeos y violeta; abiertas en libro, sus tablas crean dibujos simétricos de gran impacto. También funcionan el Calacatta, el Statuario, el Arabescato o la Breccia Pontificia, que abierta en libro dibuja una V muy marcada.
- Cuarcitas, sobre todo si la encimera es de la misma piedra: Blue Roma, Macchia Vecchia o Taj Mahal.
- Verdes de tipo serpentina, como el Verde Alpi. Son sensibles a la humedad durante la colocación, así que se suelen recomendar adhesivos reactivos (epoxi o poliuretano) en lugar de los de base agua o cementosos. Coméntaselo a tu instalador.
- Ónix retroiluminado, lejos de la placa: el ónix es blando y sensible a los ácidos, pero en un frontal iluminado por detrás luce como pocas piedras. Mira cómo se hace en ónix retroiluminado.
Piedras para frontales de nuestro catálogo
Todas las fotos son de tablas reales:
Blue Roma
Breccia Pontificia
Calacatta
Calacatta Viola
Statuario
Taj Mahal
Verde Alpi
Arabescato
Macchia Vecchia
Orobico Gris
En ideas de ambientes verás cocinas con el frontal hasta el techo y la misma piedra en la encimera y en la isla. ¿Quieres que la veta suba de la encimera a la pared? Mándanos las medidas de tu cocina y te enviamos fotos y vídeos de tablas reales del mismo bloque. Las reservamos y las enviamos a todo el mundo. Pide precio.
¿Tienes un proyecto en mente?
Pídenos precio sin compromiso: te respondemos con un presupuesto orientativo.