Grosor de la encimera: 2 o 3 cm, cantos y voladizos
Las tablas de piedra natural se cortan casi siempre en dos grosores: 2 y 3 cm. Elegir uno u otro cambia el aspecto de la encimera, su peso y la forma de trabajarla. Y con un canto ingletado, una tabla fina puede parecer un bloque macizo.
2 cm o 3 cm: las diferencias
| 2 cm | 3 cm | |
|---|---|---|
| Peso aproximado | 52–56 kg/m² | 78–84 kg/m² |
| Aspecto del canto | Fino y ligero | Más robusto |
| Rigidez | Menor: pide un buen apoyo | Mayor |
| Manipulación | Más fácil de mover, montar y enviar | Más material y más peso en obra |
| Usos típicos | Frontales, paredes, baños, mesas; encimeras con canto ingletado | Encimeras de cocina e islas |
Cuándo se usa 3 cm
Es el grosor que muchos marmolistas prefieren para la cocina. La pieza es más rígida, soporta mejor los huecos del fregadero y de la placa, y el canto tiene presencia sin añadirle nada. También es la opción natural para islas con mucha superficie libre.
Cuándo se usa 2 cm
Es el grosor de los frontales, los revestimientos de pared, las encimeras de baño y muchas mesas. En la cocina se usa sobre todo de dos formas: apoyada sobre un tablero continuo o con el canto engrosado a inglete para que parezca más gruesa. Pesa un tercio menos, y eso se nota al moverla, al colocarla y en el envío.
No todas las piedras se cortan en los dos grosores: depende de cómo se aserró cada bloque. Si te enamora una tabla concreta, pregunta primero su grosor y diseña a partir de ahí.
Cuánto pesa una encimera de piedra
La mayoría de mármoles, cuarcitas y granitos tienen una densidad de unos 2.600–2.800 kg/m³. Una placa de 2 cm pesa unos 52–56 kg por metro cuadrado, y una de 3 cm, unos 78–84 kg.
Un ejemplo: la tapa de una isla de 2,4 × 1 m pesa unos 125–135 kg en 2 cm y unos 185–200 kg en 3 cm, sin contar los laterales si va en cascada. Por eso el mueble tiene que estar bien nivelado y ser capaz de soportar la carga, y el transporte y la colocación se planifican con tiempo.
El canto engrosado con inglete
Es la forma de conseguir un canto de 4, 6 u 8 cm sin una tabla gruesa. Se corta una tira de la misma tabla, se cortan a 45° el borde de la encimera y el de la tira, y se pegan. La junta queda justo en la arista, casi invisible, y la veta «da la vuelta» por el canto como si la encimera fuera un bloque macizo.
- La tira tiene que salir de la misma tabla, mejor de la zona contigua, para que coincidan el color y la veta. Se reserva en el plano de despiece antes de cortar.
- Consume más material y más horas de taller que un canto simple.
- Hay una alternativa más sencilla: pegar la tira por debajo, en plano. Es más económica, pero la junta se ve en el canto como una línea horizontal.
Tipos de canto
- Recto pulido: el más limpio y actual. Conviene matar ligeramente las aristas: una arista viva se desconcha con un golpe, sobre todo en el mármol.
- Biselado: un pequeño chaflán en la arista superior. Suaviza la línea y protege el borde.
- Redondeado (medio bocel o bocel): la arista se redondea arriba o en todo el canto. Es el más cómodo en el día a día y el que mejor aguanta los golpes.
- Moldurado: perfiles clásicos, como el pecho de paloma, para cocinas y baños de estilo tradicional.
- Ingletado: el canto grueso que acabamos de ver. Es el que se usa en las cascadas.
Voladizos y apoyos
La piedra no está pensada para quedar en el aire. Un pequeño vuelo sobre el frente de los muebles es lo normal. Los voladizos grandes, como la barra de una isla para sentarse con taburetes, necesitan apoyo: escuadras ocultas, un refuerzo metálico, patas o un lateral de piedra. Cuánto puede volar cada pieza sin apoyo lo decide el marmolista, según la piedra, el grosor y los huecos que lleve.
- Una tabla de 3 cm es más rígida que una de 2 cm, pero ninguna sustituye a un buen apoyo.
- Los huecos del fregadero y de la placa debilitan la pieza. Las tiras estrechas que quedan junto a ellos son puntos delicados.
- Las piedras con mucho cristal o muy veteadas suelen venir reforzadas con malla y resina por detrás. Es lo habitual y no es un defecto.
El grosor en la isla y en la cascada
La isla se ve desde todos los lados, así que su canto se nota mucho más que el de la encimera pegada a la pared. Una solución habitual es combinar: la encimera perimetral en 2 o 3 cm y la isla con un canto ingletado grueso, de la misma piedra.
En una encimera en cascada, la tapa y los laterales se unen a inglete y la esquina no muestra el canto. El grosor se ve en los bordes largos y en el canto de los laterales, que a menudo también se engrosan a inglete para que la isla parezca un bloque. Ahí, la tabla de 2 cm aligera mucho los laterales; la de 3 cm da un aspecto más macizo. Si la piedra sube también por la pared, mira la guía del salpicadero de piedra.
Grosor y dureza van juntos
En la cocina, el tipo de piedra importa tanto como el grosor. Una cuarcita como la Taj Mahal, de fondo crema cálido con vetas suaves en beige y dorado, une el aspecto de un mármol claro con la dureza de la cuarcita. Un mármol, en cambio, acabará mostrando marcas de uso sea cual sea su grosor. Lo comparamos en mármol o cuarcita.
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