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Guía

Resbaladicidad de la piedra natural: qué exige el CTE

Resbaladicidad de la piedra natural: qué exige el CTE

Un suelo de piedra pulida y mojada resbala. En España, el Código Técnico de la Edificación (CTE) fija qué clase de resbaladicidad necesita cada zona de un edificio de uso público, y esa clase se justifica con un ensayo. Aquí tienes la norma resumida y cómo influye el acabado de la piedra.

Dónde se aplica

La exigencia está en el Documento Básico de Seguridad de Utilización y Accesibilidad, apartado DB SUA 1. Se aplica a los suelos de los edificios de uso:

No se aplica a las viviendas privadas, pero es una buena referencia también en casa: el agua y la piedra pulida no distinguen entre un hotel y un baño particular.

Las clases y el valor Rd

La resbaladicidad se expresa con el valor Rd, que se mide con el ensayo del péndulo según la norma UNE-ENV 12633. El péndulo simula el roce del pie: un brazo con un patín de goma barre la superficie y el aparato mide cuánto lo frena. Cuanto mayor es Rd, más agarre tiene el suelo. Con ese valor, el CTE clasifica los suelos en cuatro clases (tabla 1.1):

ClaseValor Rd
0Rd ≤ 15
115 < Rd ≤ 35
235 < Rd ≤ 45
3Rd > 45

Qué clase pide cada zona

La tabla 1.2 del DB SUA 1 asigna una clase mínima según la zona, si está seca o húmeda y su pendiente:

ZonaClase exigida
Zonas interiores secas con pendiente < 6 %1
Zonas interiores secas con pendiente ≥ 6 % y escaleras2
Zonas interiores húmedas con pendiente < 6 %: entradas desde el exterior, terrazas cubiertas, vestuarios, baños, aseos y cocinas2
Esas mismas zonas húmedas con pendiente ≥ 6 % y escaleras3
Zonas exteriores, piscinas y duchas3

Es un resumen. La clase de cada zona la fija el proyecto según su uso y la versión vigente del CTE: consulta siempre el documento oficial y al técnico responsable.

Cómo influye el acabado

La misma piedra puede quedar en una clase u otra según su acabado. De forma orientativa:

Los acabados con relieve, como el leather, cambian mucho de una piedra a otra: con ellos el ensayo es todavía más necesario. Tienes la descripción de cada uno en la guía de acabados.

No hay una clase fija por acabado. El valor real depende de la piedra y de cómo se ha hecho el acabado: dos piedras apomazadas pueden dar resultados distintos. Un mármol de suelo clásico como el Crema Valencia puede ir pulido en la pared de un baño y necesitar otro acabado en su suelo. La única forma de saber la clase es medirla.

Cómo resolverlo en el proyecto

  1. Marca la clase exigida en cada zona, en los planos y en el pliego. Lo explicamos en cómo especificar piedra natural.
  2. Pide el informe de ensayo de la piedra con el acabado que vas a poner. Si no existe, encarga el ensayo a un laboratorio sobre una muestra de la misma piedra y el mismo acabado.
  3. Comprueba el método. En las fichas técnicas de piedra natural es habitual el ensayo de péndulo según la EN 14231. Confirma con el técnico del proyecto que el resultado que te presentan sirve para justificar la clase del CTE, que se refiere a la UNE-ENV 12633.
  4. Usa una piedra con varios acabados. Pulida en paredes y, en el suelo de cada zona, con el acabado que haya dado la clase exigida en el ensayo. Así mantienes la continuidad de color y cumples en cada estancia.
  5. Piensa en el mantenimiento. El desgaste y algunos productos, como ceras y abrillantadores, cambian el agarre con el tiempo. Inclúyelo en las instrucciones de uso del edificio.

Zonas delicadas

¿Tienes que justificar la resbaladicidad de un suelo de piedra? Cuéntanos la zona, la clase exigida y las medidas y te enviamos fotos de las tablas disponibles con su presupuesto.

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